Mostrando las entradas con la etiqueta cotidianas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cotidianas. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de octubre de 2007

Se me borró el :)

Mis amiguitas de biología se quejan de que no sonrío en las fotos. Piden una sonrisa. Quieren ver mis dientes. A mi me da vergüencita.

Hace como... muchos años, mi tía me prohibía sonreír en las fotos. Decía que se las arruinaba, ahora que recuerdo, también me hace acordar al relato de Casciari. Él hacía muecas, yo sólo tengo una horrible sonrisa, y una risa capaz de espantar a los más valientes (o no).

De ahí yo decidí que ya no sonreía, que eso no existía para mi, y entonces me llegaron estas palabras como balde de agua fría: "No le mientas a la gente Bruno, sabemos que sos terrible risueño, sobre todo cuando estas con unos tragos arriba y empezas a disertar sobre fecalomas y similares...". Aparentemente para reír tengo que estar hablando de mierda. Es horrible, espantoso, cruel. Voy a hacer llegar este mensaje a mis biolo-amigas, si tengo algo de suerte, alguna tendrá algún fetiche con la escatología y todo funcionará bien en el mundo. Deséenme suerte.

Quiero que sea verano. No, no quiero: tengo exámenes... quiero que la primavera dure para siempre.

viernes, 6 de julio de 2007

viejas tintas

Los otros días apareció una nueva "viejecita" en nuestras clases de natación. Una nueva compañerita de alrededor de 60 años. No sé cómo se llama, no hablamos mucho, ni siquiera tenemos una relación como para que sea mencionada en el blog. Al menos eso pensaba.

Hasta que el otro día, cuando se lanzó a nadar, note detrás de su hombro una horrible mancha azulada. Mi primer reacción fue pensar "qué golpe feo se dio", y me despreocupé del asunto y nadé nadé. Pero cuando se acercó, pude ver de cerca el golpe. No era un golpe, era un tatuaje, no sólo azulado, sino con rojo. Un exquisito cangrejo, el mejor cangrejo dibujado que vi en mi vida, en el contenedor más inesperado: la señora de 60.

Desde entonces mi mente no ha parado de girar en torno al tema... recopilando mis conocimientos de tatuajes e historia, puedo decir con seguridad que alguien de su edad con tatuaje entra en alguno de los siguientes grupos:
  • abuela moderna.
  • mujer con una juventud excitante, rebelde o musical, fuera del país.
  • expresidiaria
  • mujer demasiado adelantada a la época.
Me inclino a pensar en lo segundo, y me da curiosidad. Tengo ganas de saber en qué anduvo y qué grupos de música me puede hacer conocer. Voy a tener que aprender su nombre.